¿CUÁNTO DEBO DAR A LA OBRA MISIONERA?

1. Si me niego a dar a la obra misionera este año, prácticamente estoy votando a favor de llamar a los misioneros que regresen.

2. Si doy menos que antes, favorezco una reducción de misioneros en proporción a mi contribución reducida.

3. Si doy la misma cantidad que antes, favorezco mantener el territorio que se ha conquistado para Cristo, pero estoy en contra de avanzar.

4. Si incremento mi ofrenda misionera más allá de años pasados, entonces estoy a favor de avanzar y conquistar territorio nuevo para Cristo.





“Los cristianos hoy en día gastan mas en comida para sus mascotas, que lo que contribuyen a las misiones.” Leonard Ravenhill


BBVA BANCOMER
No. de Cta 1137114117
A Nombre: Donald E. Kennedy

“Más bienaventurado es dar que recibir…” (JESÚS)


A menos que nos enfoquemos en las etnias no alcanzadas, otras necesidades llenarán nuestras vidas.”
Norm Lewis




"El mundo no necesita sermones; necesita un mensaje. Puedes ir a un seminario y aprender cómo predicar sermones, pero tienes que ir a Dios para conseguir un mensaje." Oswald J. Smith


martes, 10 de abril de 2007

Huastecos


HUASTECOS DE VERACRUZ / TEENEK

Del nombre

En la literatura histórica, a los huastecos (teenek) se les llama cuexteca, vocablo nahua relacionado, según los cronistas, con dos voces del mismo idioma: cuechtic o cuechtli, que significa "caracol menudo o caracolillo", y cuexteca, nombre del caudillo que los guió hacia el oriente y cuya figura se relaciona con Quetzalcóatl en la caída de Tula. El otro nombre: huaxtecos o guaxtecos, se deriva del sustantivo nahua guaxin, que significa "guaje", leguminosa comestible.

En su propia lengua, que pertenece al tronco mayense, los huastecos se autodesignan teenek, gentilicio de donde derivan teenek cauintalab, palabra o lengua huasteca, y teenek bitsom, pueblo huasteco. Este vocablo se utiliza en contraposición a ejek, que significa "negro o mestizo", a thac tzam, "culebras blancas" o nahuas, y a uuch "piojos" u otomíes. Al parecer, el vocablo teenek indica una contracción de Te' Inik (Te', "aquí", e Inik, "hombre"), que significa "los hombres de aquí".

Localización

Los teenek habitan en el noreste de la República mexicana, en la planicie costera que se extiende por el norte de Veracruz y el oriente de San Luis Potosí. En Veracruz se distinguen dos núcleos principales: uno alrededor de la ciudad de Tantoyuca y otro en los municipios, cabeceras y rancherías o congregaciones en la sierra de Otontepec.
La población teenek veracruzana se localiza en los municipios de Tantoyuca, Tempoal, Tantima, Chinampa de Gorostiza, donde viven también mestizos en las cabeceras municipales; en Tancoco conviven con comunidades nahuas. En esta población, así como en Chinampa, Chontla, Tantoyuca, Tempoal y Tantima la población teenek rebasa el 50%, mientras que en Cerro Azul y Naranjos sólo una quinta parte pertenece a este pueblo.

Infraestructura


En esta región existen numerosos caminos interregionales, revestidos, brechas y caminos vecinales que comunican a varias comunidades entre sí y que confluyen en las ciudades importantes más cercanas.

Generalmente los teenek se trasladan a pie, pues sólo utilizan vehículos para ir a ciudades lejanas en caso de enfermedad, o en los días de plaza se desplazan en camiones de carga de los mestizos.

Las cabeceras municipales tienen servicio telefónico, correo y telégrafo, electricidad y agua potable. La televisión y la radio son comunes, aunque pocos indígenas pueden pagar las baterías requeridas.

En las rancherías se alumbran con velas, mecheros de petróleo y leña. Obtienen agua de los pozos y de los manantiales cercanos. El principal combustible para consumo doméstico es la leña.

En las cabeceras municipales y en varias comunidades existen centros de salud con capacidad para atender sólo accidentes menores.

En la región se imparte escolaridad desde el jardín de niños hasta la normal. En ciudades importantes como Tantoyuca, Cerro Azul, Tuxpan, Poza Rica, Jalapa y Tampico existen escuelas técnicas de nivel medio superior. Los municipios pequeños y las congregaciones teenek sólo cuentan con primarias; en Amatlán y Tantoyuca hay telesecundaria y secundaria, respectivamente. En Siloxúchil existe un albergue indígena que imparte educación preescolar y primaria en huasteco.

Antecedentes históricos

Antes de nuestra era, los teenek compartían el territorio huasteco con los otomíes, los totonacos y los tepehuas, por el sur y el suroeste; mientras que por el norte y el noroeste se entreveraban con nahuas, guachichiles, "magoaques", pames y otros grupos chichimecas. Por la toponimia, sabemos que a lo largo del río Pánuco y otros asentamientos más al norte, en la sierra de Tamaulipas, se hablaba teenek al momento de la conquista.


En el centro y el sur de la Huasteca, núcleos importantes de teenek fueron nahuatizados por las conquistas mexicas del siglo XV, además de migraciones nahuas a la Huasteca a raíz de la caída de Tula.

En la parte baja del Pánuco compartían algunos centros de población con grupos migrantes de nahuas, con quienes establecieron alianzas para defenderse de los ejércitos mexicas. Por su ubicación geográfica como salida al mar, los grupos de la Huasteca fueron los más afectados en los primeros años después de la Conquista, pues fueron objeto de numerosos abusos de los españoles. De 1523 a 1532 fueron sujetos de esclavitud para abastecer de mano de obra a las Antillas. En esos diez años sucedieron dos rebeliones indígenas y fueron asesinados 400 principales y 60 caciques indígenas. A partir de 1523 Cortés repartió a los teenek en encomiendas.

A partir del siglo XVI los cambios más notorios fueron la baja demográfica y el despojo de tierras a las comunidades teenek, sobre todo en favor de los conventos agustinos y de las autoridades civiles. Durante los siglos XVII y XVIII, el cabildo indígena había ampliado sus funciones: distribuía y recolectaba el tributo, pagaba las cargas impuestas por la Iglesia y era el responsable de las tierras y bienes de la comunidad; además, representaba al común en los pleitos agrarios y gobernaba al interior de la comunidad. Los indígenas elegían al cabildo, pero no faltaba la interferencia del cura y de los encomenderos que elegían a quien favoreciera sus intereses. Durante el siglo XIX había extensas haciendas de particulares en las que se criaba ganado y se cultivaba maíz. La producción de estas haciendas se basaba en la explotación de la fuerza de trabajo de los indígenas despojados. Éstos trabajaban a cambio de poder cultivar pequeños lotes con maíz, frijol, chile, camote y algodón, indispensables para su subsistencia.






Lengua

La lengua huasteca está clasificada en el grupo maya-totonaco, tronco mayense, familia mayense, subfamilia yxu. El huasteco es la única lengua del grupo maya que se encuentra separada geográficamente del resto de las lenguas de esta familia. Este idioma no tiene diferencias dialectales.

Salud

Respecto al proceso salud-enfermedad, en casi todas las unidades familiares se curan los padecimientos menores. Los partos, la atención de la madre y del producto, antes y después del alumbramiento, están a cargo de las parteras de las comunidades. En caso de enfermedades como perder la sombra, mal de ojo, susto y otras atribuidas a fuerzas sobrenaturales, a la envidia o a los enfriamientos, se acude a los alumbradores, quienes diagnostican el mal a través del fuego con una llama que pasan por todo el cuerpo. Se hacen limpias y ofrendas a los seres de la tierra, de la montaña o de los caminos para recuperar la fuerza, la sombra e incluso objetos y animales perdidos. Se acude a la medicina institucional sólo en caso de gravedad; en general, no se acude a las instituciones de salud por desconfianza o por sus altos costos. Entre los teenek son frecuentes las enfermedades gastrointestinales, la desnutrición y el alcoholismo.

Vivienda

Cuando se casan, las mujeres van a residir con la familia del esposo, en cuyo solar se les construye una casa habitación. La casa y el cultivo de maíz y de frijol se hace por ayuda mutua entre familiares, vecinos y allegados.

Sus casas son rectangulares, un extremo se utiliza como cocina, el otro se usa como sala y dormitorio. La mayoría de ellas tienen un tapanco que sirve de almacén agrícola y de enseres. El techo de palma está sostenido por otates y los muros están estucados. Horcones de chijol, amarrados con bejuco o clavos, forman el esqueleto de la estructura. El solar se cerca con alambre de púas o con empalizadas de otate; fuera de la casa, en el solar, se construye una letrina común.

En las cabeceras municipales se suelen utilizar materiales industriales como tabique, concreto, lámina de asbesto, varilla y cemento. Las casas céntricas y los edificios institucionales están hechos con estos materiales.

Artesanías

La principal materia prima con la cual elaboran sus artesanías los teenek es la palma real, zapupe (agave furcroides trel.) y el barro. En el tianguis dominical de Tantoyuca se dan cita artesanos comerciantes de varios pueblos: los de Siloxúchil, San Lorenzo y Aquiche llevan morrales, sogas, mecates, fibra limpia, estropajos, caronas para las bestias, pretales, mecapales y redecillas.

En Chijolar se hacen sopladores, abanicos, sombreros, asientos, petates y palmas tejidas para el domingo de Ramos. Los de Chopopo llevan cazuelas, ollas y comales de barro. Cada comunidad se especializa en uno o dos productos artesanales.

Territorio, ecología y reproducción social

La Huasteca comprende tres clases de clima tropical:
1) La sierra, que corresponde a las estribaciones de la Sierra Madre Oriental entre la latitud de Tuxpan y Tampico, entre los 800 y los 1 200 msnm; 2) los lomeríos intermedios, entre el pie de monte y la costa del Golfo de México, que no rebasa los 200 metros de altitud; 3) la franja o planicie costera (menos de 100 msnm), que se abre de sur a norte del río Cazones al río Pánuco.

Los teenek, con los nahuas, los mestizos y la población negra, habitan en suaves lomeríos, la sierra de Otontepec y una franja costera del norte de Veracruz. Los pueblos de Tancoco, Amatlán, Tantima y Chontla reciben precipitaciones anuales de entre 2 400 y 2 800 mm; Tantoyuca, Ixcatepec y Platón Sánchez reciben entre 2 000 y 2 200 mm. La temperatura oscila entre los 18 y los 24°C, con máximas de 40° en mayo y julio, y mínimas de 0°C entre noviembre y febrero.

Los teenek subsisten con base en la producción de maíz, frijol y chile; su dieta la completan con varios alimentos que obtienen por recolección y pesca. La agricultura, las artesanías y el trabajo asalariado son la base económica de la familia teenek, y se combinan en mayor o menor medida.

Tanto el equipo agrícola, correspondiente a la agricultura de coa, como el artesanal para el tejido del zapupe y la elaboración de la cerámica revelan una continuidad desde la época prehispánica; es muy probable que también la organización de las tareas específicas de dichas actividades provengan desde la época prehispánica.

A pesar de enormes dificultades, los teenek producen la mayor parte de los alimentos vegetales para el mercado regional. En buena medida, la eficacia de su sistema agrícola descansa en un clima ocasionalmente favorable y en la organización del trabajo. Los sistemas agrícolas empleados en esta zona son el de roza, plantaciones de monocultivos comerciales, sistemas semitecnificados de temporal para la producción de alimentos básicos y otros de mayor magnitud en el distrito de riego Pujal Coy. A principios de la Colonia se introdujo la ganadería extensiva, que después de la agricultura es la actividad de mayor importancia económica en la región.

La migración va en aumento; los hombres adultos salen a trabajar en tareas agrícolas o ganaderas, los jóvenes como obreros y empleadas domésticas que van a trabajar por temporadas en algunas ciudades cercanas como Poza Rica, Tantoyuca, Tampico, Naranjos y Cerro Azul, y algunas no tanto como la ciudad de México o incluso hacia Estados Unidos. Algunos se establecen definitivamente en las ciudades, desde donde envían dinero a su lugar de origen. Los jóvenes migrantes regresan a su comunidad en los días festivos. Ellos son un factor de cambio, pues aprenden comportamientos extraños a la comunidad. Algunos migrantes regresan con el afán de mejorar las condiciones de su grupo y de su comunidad y se convierten en líderes agrarios y profesionistas.

Organización social

La agrupación básica de los teenek es la familia. Las familias se agrupan por lazos de sangre en solares que ocupan tres o más familias nucleares que se apoyan entre sí. La obligación de ayuda mutua incluye a amistades y a compadres. Los lazos familiares y de vecindad son la base de los grupos productivos y del trabajo recíproco. La mujer teenek se distingue en la comunidad por guardar y transmitir la cultura (lengua, medicina tradicional, elaboración de artesanías, obtención de alimentos en el medio, etcétera), por ser activa en materia política y por llevar la mayor carga de trabajo de la unidad doméstica. En ocasiones ella es el pilar y la figura central del núcleo familiar.

La mujer, en ocasiones, es elegida por la comunidad para participar como autoridad civil en las representaciones agrarias de las comunidades, con los jueces o delegados municipales, y en las comisiones para asuntos de interés comunitario. El sistema de cargos cívico-religioso ha desaparecido en el norte de Veracruz, y actualmente de las cuestiones religiosas locales se encargan grupos de individuos reconocidos por su participación. Al igual que los "alumbradores" o curanderos teenek, los rezanderos descubren sus facultades en un sueño, con un accidente personal o con alguna incapacidad física. El cuerpo de rezanderos, los grupos de danzas y de las velaciones en las iglesias son las autoridades paralelas más comunes; ellos son los guardianes de la tradición teenek y se mantienen un poca al margen de las autoridades civiles y religiosas.

En época de siembra de maíz o frijol, la familia y los grupos de trabajo recíproco tienen mayor convivencia y refuerzan los lazos sociales interfamiliares.
La familia en cuya parcela toca la ronda de trabajo colectivo ofrece una comida a los participantes en la mano vuelta al terminar la jornada laboral. En la cosecha se reparten cantidades variables del producto, de acuerdo con la importancia social de cada trabajador.

Cosmogonía y religión

Entre los teenek las creencias, los mitos, las leyendas y los rituales se relacionan con el cultivo del maíz. Los rituales al iniciar la siembra o la cosecha, las ofrendas en las parcelas y en las iglesias o en el hogar, los lugares de culto (la parcela, los cruces del camino, la sierra) se fundamentan en el calendario agrícola, con algunos aspectos católicos o protestantes. La naturaleza, la tierra, el agua, las cerros, la montaña, el río, los caminos o las milpas están poblados de seres o guardianes que exigen respeto y reciprocidad; el no cumplir con ellos propicia la pérdida de la salud individual o la desgracia familiar o colectiva.

El centro de sus prácticas y creencias religiosas gira alrededor de la planta del maíz, sus condiciones de reproducción y de los trabajos que requiere. El maíz sirve como principio rector, como eje de ordenamiento de la historia, de la cosmogonía y de la vida cotidiana. Sin el maíz, an ithith, no se concibe la historia, la fiesta ni la vida. La humanidad está hecha de maíz, por lo que exige respeto a su alma, al Ipak, personaje que concentra historia, vida y atributos de la planta y en consecuencia del grupo mismo.

Fiestas

Los teenek comunican su historia y su relación con el medio a través de la danza. La danza de la Malinche es la interpretación de la Conquista; otras danzas son: de los Negros, del Gavilán, de la Rama de Navidad; también realizan bailes escolares en las fiestas cívicas.

Las fiestas más importantes en la Huasteca, incluidas las que celebran los teenek, son la del Carnaval, la del santo patrono y la de muertos. Estas festividades están íntimamente relacionadas con la agricultura y la alimentación y su contenido prehispánico se hace manifiesto en las peticiones de lluvia y acción de gracias por buena cosecha. La fiesta se acompaña con danzas, comidas especiales y bebidas alcohólicas, como cerveza y aguardiente.

Relaciones con otros pueblos

Desde sus orígenes, la Huasteca ha sido un espacio multiétnico. La interacción entre los diversos grupos propicia intercambio comercial, alianzas matrimoniales y políticas, enfrentamientos, etcétera. Los teenek de Veracruz conviven con nahuas y mestizos. Hacia los nahuas hay cierta consideración de igualdad, manifiesta en los convenios laborales y en el trato cotidiano; con ellos comparten un patrón cultural, una mezcla de rasgos mesoamericanos e hispanos, como el culto del maíz; se diferencian en el diagnóstico de las enfermedades con el uso del fuego, la fabricación de artesanías con zapupe, la expresión dancística, el idioma propio, el uso de la palma real, el páscal como platillo festivo y el acabado de la cerámica. Con los ejek (mestizos) las relaciones son desiguales, sin importar el ámbito en que se den; con ellos se enfrentan a la explotación económica, la discriminación social y el dominio político, tanto en la autoridad civil como también en la religiosa y en la militar.

TOTONACAS

TOTONACAS

Del nombre

De acuerdo con el Diccionario de la Lengua Náhuatl o Mexicana, el término totonaca es el plural de totonacatl y se refiere a los habitantes de la provincia de Totonacapan. Algunos autores han señalado que el término "totonaco" significa "hombre de tierra caliente".

En la lengua totonaca este vocablo se compone por los términos tu'tu o a'ktu'tu referente al número "tres" y nacu' que significa "corazón". Los totonacas emplean este término en el sentido de que Cempoala, Tajín y el Castillo de Teayo son los tres centros representativos del grupo; los tres centros o tres corazones de su cultura.


Localización

Los totonacas habitan a lo largo de la planicie costera del estado de Veracruz y en la sierra norte de Puebla, donde predomina un paisaje montañoso.

En el estado de Puebla los municipios que tienen un número importante de hablantes de esta lengua son Ahuacatlán, Amixtlán, Camocuautla, Caxhuacán, Coatepec, Galeana, Huehuetla, Huauchinango, Hueytlalpan, Ignacio Allende, lxtepec, Jalpan, Jopala, Jonotla, Olintla, Pantepec, San Felipe Tepatlán, Tepango, Tepetzintla, Tlacuilotepec, Tuzamapán de Galeana, Zacatlán, Zapotitlán, Zihuateutla, Zongozotla, Zoquiapan y la capital del estado. En Veracruz, los municipios que destacan por su densidad de hablantes de totonaco son: Cazones, Coahuitlán, Coatzintla, Coxquihui, Coyutla, Chumatlán, Espinal, Filomeno Mata, Mecatlán, Gutiérrez Zamora, Papantla, Tecolutla, Tlahuatlán
y Zozocolco.





Infraestructura

Actualmente, cualquier comunidad con más de 600 habitantes tiene por lo menos una escuela primaria, y cada municipio por lo menos una secundaria. Las poblaciones de Huauchinango, Papantla, Zacapoaxtla y Zacatlán cuentan con una preparatoria, hospitales y centros de salud; las comunidades más aisladas dependen de las clínicas médicas del IMSS-Solidaridad





Antecedentes históricos

El antiguo Totonacapan tenía como límite norte el río Cazones, al sur el río Papaloapan, al oeste llegaba hasta Acatlán de Pérez en Oaxaca y al norte limitaba con la sierra de Puebla. Durante el Horizonte Preclásico o Remojadas Inferior, su población tuvo contacto con poblaciones de los valles de Puebla, Tlaxcala y la Cuenca de México. A fines del Preclásico e inicios del Clásico, en la zona de río Blanco Papaloapan (de contacto olmeca) hubo fuertes movimientos de población hacia la costa y el centro de México; ésta participó en el proceso de formación de la cultura teotihuacana.


En el periodo Clásico Temprano o Remojadas Superior 1 aparece el barroquismo en las formas y el empleo de moldes para la cerámica. El Horizonte Clásico o Remojadas Superior II (siglos VI-IX) es el periodo de mayor esplendor, su mayor exponente es el Tajín. Para fines del siglo IX la cultura totonaca entra en decadencia.

En el Postclásico Temprano o Tolteca (900-1200) se generalizó la metalurgia; se incrementaron los intercambios con los pueblos del valle de Puebla, Tlaxcala y la Cuenca de México, y se difundió el uso del calendario tolteca-mexicano.
En el periodo Postclásico Tardío o Histórico (1200 a 1521) los totonacos fueron dominados por la Triple Alianza, sujetos a fuertes tributos y a la represión de sus insurrecciones.

Con el fin de quitarse el yugo mexica, este grupo apoyó a los españoles en la conquista de México; pero ellos a cambio les impusieron una nueva religión y fuertes servicios. El contagio de enfermedades devastó en 90% a la población india.

Las autoridades totonacas pervivieron hasta mediados del siglo XVII, cuando los españoles dividieron sus jefaturas y constituyeron los llamados "pueblos de indios", para tener más control sobre ellos. Los siglos XVII y XVIII fueron de relativa tranquilidad para los totonacas, la escasez de metales en la zona y las dificultades para el acceso no la hacían atractiva para los españoles. Su relativo aislamiento les permitió reorganizar sus sistemas culturales en formas autónomas frente a la dominación española; a veces lograban negociaciones, a veces se enfrentaban al genocidio.

En el siglo XIX, los totonacas participaron en el movimiento independentista con su líder Serafín Olarte. En 1836-1838 Mariano Olarte, hijo de Serafín, encabezó una insurrección aliado con los federales en contra de los centralistas. Bajo el gobierno de Santa Anna su territorio fue dividido, la franja costeña fue cedida a Veracruz con lo cual el estado de Puebla perdió su salida al mar; los totonacas se separaron entre los de la costa y los de la Sierra. Durante el periodo republicano en la Sierra de Puebla se afianzó el Grupo de los Tres Juanes de la Sierra Norte de Puebla, liberales de importancia política en el ámbito regional, estatal y federal, que participaron en la Batalla del 5 de Mayo en Puebla, al frente de tropas indígenas nahuas y totonacas. Este grupo impulsó cambios en la educación, obras públicas, y un sistema de plazas comerciales mestizas. Su injerencia en la región significó la apertura de espacios para los mestizos, pues al mismo tiempo propiciaron el despojo de tierras a los indígenas debido a los "deslindes".

La Revolución mexicana coincidió con un debilitamiento del poder de los Juanes. Los indígenas se lanzaron a recuperar sus tierras, muchas comunidades lograron sus objetivos y expulsaron violentamente a los mestizos de ellas; pero en los años treinta los mestizos logran recuperar algunas tierras.

La industria petrolera establecida en la costa veracruzana a fines del siglo XIX, en su continua expansión, ha privado a muchos indígenas de sus tierras y no ha sido capaz de absorber la mano de obra desplazada.

Lengua

El idioma totonaco y el tepehua pertenecen a la familia totonacana, y son parte del tronco macro-maya. El censo de 1990 registró 207 876 hablantes de esta lengua; la mayoría de ellos reside en Puebla y en Veracruz, además en el Estado de México, Distrito Federal, Quintana Roo, Tlaxcala, Tamaulipas, Campeche, Hidalgo y en menor proporción en Jalisco.


Salud

Sus médicos tradicionales son parteras, curanderos y brujos indígenas o mestizos. Las parteras auxilian a las mujeres durante la gestación y el parto; proporcionan cuidados especiales a la madre e hijo mediante baños de temazcal y plantas medicinales. Ellas creen en la influencia de la luna sobre las mujeres y en la dicotomía de lo frío y lo caliente; algunas utilizan fármacos alópatas.

El curandero totonaco conoce el uso de las plantas medicinales para aliviar los males físicos y mentales, cura el cuerpo y el alma. Recurren a sus servicios tanto indígenas como mestizos; cura a hombres y a animales. Cobra por sus servicios según la enfermedad y la seriedad del caso; adquiere su oficio por las enseñanzas de un especialista. A veces sufren la persecución de las autoridades municipales por recetar sin licencia médica.

El brujo posee poderes sobrenaturales que no tiene el curandero; conoce el uso de las plantas, sabe cómo hacer hechizos y maleficios. Ha obtenido su poder de fuentes sobrenaturales; puede hacer que una persona recobre la salud, la pierda y hasta causarle la muerte. Su maleficio sólo puede contrarrestarlo otro brujo más poderoso. Acusado de tener pacto con el demonio, sin embargo, suele ser un hombre religioso que se considera a sí mismo católico. En su casa tiene un altar con flores, figuras de santos, veladoras y figuras recortadas de papel amate que representan a los seres sobrenaturales. Los brujos suelen ser consultados también por mestizos; ocupan una posición de poder, paralela al sistema de cargos y generalmente tienen una posición económica holgada.

Además de ellos, algunas religiosas católicas se encargaron de dispensarios médicos; misioneros protestantes atienden en sus templos; y los pentecosteses realizan "curaciones milagrosas" mediante oración.

Vivienda

En la zona de Papantla la casa totonaca es de planta rectangular o cuadrada, con techo de zacate, palma u hoja "misanteca". Las paredes son de varas colocadas verticalmente, algunas están recubiertas con lodo. La casa consta de una sola habitación empleada como cocina y dormitorio. En los solares crían aves de corral y tienen un temazcal para los baños de vapor; en algunas casas que producen miel cuelgan los panales en las paredes.

En la zona de Jalapa, la casa tiene un tapanco para almacenar maíz y para colgar las mazorcas que se emplearán como semillas. Las casas católicas cuentan con un altar en el que colocan imágenes religiosas. El uso de materiales industrializados para la construcción de casas va en aumento.

Artesanías

En general, las artesanías totonacas son para uso familiar y ceremonial. Se confecciona indumentaria tradicional que consiste en faja, blusa y quexquémitl; gran parte de ella se hace en telar de cintura, y sólo algunas veces con telas industrializadas; además, en el telar se elaboran servilletas, manteles y toallas. Los totonacas de Papantla utilizan el hilo de algodón o de acrilán, y tejen con la técnica de confitillo, cuyo terminado final queda con una textura afelpada. Además se fabrican cestos, vasijas, juguetes e incensarios de barro; máscaras de madera y ornamentos de palma.

Territorio, ecología y reproducción social


Actualmente los totonacas conservan estrategias ancestrales de aprovechamiento de los microagroecosistemas; poseen parcelas de tierra en diferentes altitudes y sobre laderas con distintas pendientes, así diversifican su calendario agrícola, siembran diversos productos y aprovechan mejor la fuerza de trabajo familiar.

A mediados del siglo XIX se les impuso el cultivo de algodón, remplazado después por la caña de azúcar que entró en crisis por su poca rentabilidad. Posteriormente se les impuso el café, cultivado intensiva y extensivamente; por su alto precio mejoró el estándar de vida de los totonacas pero los hizo más dependientes de alimentos traídos de fuera. El intento de diversificar la producción agrícola y ganadera acarreó fuertes inversiones, a veces incosteables, ante el mercado deprimido para sus productos.

En la zona costera la industria petrolera ha contaminado el agua y el suelo. Los bosques templados en la sierra norte de Puebla y la selva tropical húmeda de las llanuras veracruzanas sufren una tala inmoderada; esto ocasiona la desaparición de fauna que era para los totonacas una importante fuente alimenticia. Se han extinguido el venado cola blanca, el venado temazate, el jabalí o pecarí de collar y probablemente el tepezcuintle.

La reproducción social de los totonacas se basa en la diversificación de sus grupos domésticos o familias, tanto nucleares como extensas.

A principios del siglo XX, los totonacas de la Sierra migraban temporalmente a comunidades totonacas de la costa veracruzana. A partir de los años cincuenta, con la apertura de carreteras y el fortalecimiento del sistema educativo, sus desplazamientos fueron hacia las ciudades cercanas y el Distrito Federal. Actualmente se observan inmigraciones permanentes y temporales; estas últimas son de corto, mediano o largo plazo. Los estados con mayor población totonaca son Veracruz y Puebla; les siguen el Distrito Federal, el Estado de México, Quintana Roo, Campeche, Tlaxcala y Tamaulipas. La migración se da por la escasez de empleo, de tierras y condiciones de marginalidad social; o por la búsqueda de mayores expectativas económicas, sociales y educativas en las ciudades.

Organización social

Entre los totonacas domina la familia extensa. Un nuevo matrimonio procura vivir cerca de la familia del marido. La herencia de padres a hijos se efectúa hasta la muerte del padre; cuando esto ocurre se forman nuevas unidades domésticas.

Los totonacas de la Sierra heredan al primogénito; los totonacas de la costa reparten la herencia en partes iguales entre los hijos varones. Los hombres de una elevada posición económica suelen tener más de una esposa.
El matrimonio se lleva a cabo a temprana edad, tradicionalmente un intermediario hacía la petición de la novia; en la actualidad la novia es "robada" sin una petición formal. Aún se acostumbra el "pago" por la novia; esto es como una compensación por la fuerza de trabajo que la mujer daba a su familia y que se pierde; se paga con bienes, dinero o trabajo.

El compadrazgo entre los totonacas crea una red en las relaciones personales y laborales. Hay compadres de bautizo, de matrimonio, y de sepultura. Se tiene noticia de una ceremonia para iniciar a un niño a la sociedad totonaca, que es cuando cumple ocho años. La fiesta dura varios días y se conoce como el banquete de los compadres, o el "compadres tlacuas"; esta ceremonia está en riesgo de desaparecer o se realiza clandestinamente.












Cada adulto varón dedica un día de la semana al trabajo comunitario o faena. Los mestizos y los totonacas adinerados pagan este servicio a las autoridades. La faena se basa en cuadrillas conformadas por trabajadores que residen en un mismo barrio de la comunidad; los protestantes conforman una cuadrilla que sólo trabaja en asuntos desligados de la religión y no consumen alcohol.

En el sistema de cargos religiosos están en primer término los fiscales, después los mayordomos y por último los topiles. El topil es un hombre soltero que vigila la iglesia y hace las veces de mandadero; los mayordomos patrocinan las fiestas patronales. Existen de cuatro a ocho fiscales que forman un consejo de ancianos que supervisan las ceremonias, las fiestas y eligen a los ocupantes de los cargos. El escaso prestigio que ofrecen estos cargos los hacen cada vez menos atractivos.

Los cargos civiles son el de presidente municipal, secretario (tan importante como el primero), agente del ministerio público, juez auxiliar, juez de paz, tesorero; regidores de hacienda, salubridad, obras públicas, agricultura y educación; y policía. Los cargos se ejercen por tres años a excepción del de secretario que dura más tiempo. Los mestizos tienden a acapararlos. Los jueces y el agente del ministerio público administran la justicia en el interior de las comunidades, en caso de delitos graves se recurre a las autoridades externas. El ejército federal interviene cuando ocurren delitos relacionados con el tráfico de armas, el cultivo de enervantes y asesinatos masivos.

Cosmogonía y religión

El sistema de creencias de los totonacas es sincrético; en él se da la combinación de símbolos y de signos reelaborados en mitos, rituales, ceremonias, etcétera, cuyo origen se encuentra en la cultura indígena mesoamericana y en aspectos del cristianismo popular ibérico. El catolicismo de los indígenas totonacas combinó elementos de ambas tradiciones para crear una religiosidad propia; ésta enfatiza la existencia de seres sagrados que tienen dominio sobre aspectos y entornos particulares del mundo, como son iglesias, cuevas o cerros.

Los seres sagrados, como los santos católicos y las imágenes prehispánicas denominadas "antiguas" que tienen poderes mágicos, exigen atención por parte de los hombres; por esto hacen las celebraciones religiosas, a cambio de las cuales ellos retribuyen con salud, buenas cosechas y bienestar en general. Son los curanderos y brujos quienes conocen mejor esta "costumbre" o tradición cultural.

Algunos de estos seres se vinculan con la agricultura; el sol, Chichini, es el dueño del maíz y se le asocia con las diferentes figuras de Cristo. En la mitología totonaca, éste aparece como un héroe civilizador que encuentra el maíz y enseña a la humanidad cómo sembrarlo y cosecharlo. La luna es un ser sagrado masculino, también llamado Manuel, que atrae a las mujeres y es útil en las peticiones de magia. Es rival del sol y lucha contra él durante los eclipses.

El dueño de los truenos, Aktsini, hace llover e influye en la milpa. Se le asocia con algunos seres celestiales como los arcángeles de la tradición católica y el apóstol Santiago. El trueno es uno de los dioses totonacas más antiguos, es representado como un viejo y se le relaciona con el agua. A la Virgen María la vinculan con el agua de los pozos y de los manantiales. El señor del monte o dueño de los animales cuida del bosque y de la fauna que allí habita; para cazar o talar los árboles se le debe pedir permiso a él. A pesar de la caza y la tala inmoderada aún se le tiene un gran respeto.

A partir de la década de los cincuenta, el Instituto Lingüístico de Verano se dio a la tarea de convertir a la población indígena al protestantismo; sus tácticas de conversión dividieron a muchas comunidades en facciones religiosas, que en ocasiones llegaron a enfrentamientos. En los últimos seis años su presencia se ha reducido. A finales de los años setenta se fundaron templos Pentecosteses en la zona cuya doctrina tuvo gran aceptación entre los totonacas.

Fiestas

La fiesta más importante es la del santo patrón; algunos santos de los pueblos vecinos son llevados a donde se celebra la fiesta patronal; se realizan actividades deportivas, comerciales y religiosas (bautizos y confirmaciones). La fiesta dura tres días y termina con un baile.

Una celebración importante en la región es la de Semana Santa; en estos días salen en procesión las imágenes de Jesucristo, Jesús Nazareno, Santo Entierro y la virgen de Dolores. Entre los totonacos esta fiesta se relaciona con el sol, pues transcurre en la temporada de sequía y se hacen referencias a Cristo, asociándolo con el sol.
Otra celebración en la que participa toda la comunidad es la de día de muertos. En las casas colocan un altar con ofrenda; y las familias visitan el panteón para comerla allí; las campanas repican día y noche. Los protestantes evitan el alcohol y los gastos excesivos.

Las fiestas implican fuertes gastos, que tanto protestantes como creyentes se rehúsan a sufragar. Tradicionalmente la fiesta patronal era costeada por un mayordomo y su familia; ahora, la Iglesia católica recomienda la formación de varios grupos que solventen los gastos. En las fiestas totonacas no puede faltar la danza; la más conocida es la de Los Voladores, que contiene elementos de simbolismo solar, y ha logrado fama internacional. Otras danzas son las de Moros y Cristianos, Tocotines, Negritos, Tambulares, Tejoneros, Pastores y Huehues.

Relaciones con otros pueblos

Las relaciones entre nahuas y totonacas han sido históricamente conflictivas; éstas tensiones persisten en la actualidad. La presencia de nahuas en la región es resultado de varios procesos históricos, como son la introducción de guarniciones militares mexicas para controlar a los totonacas, o por desplazamientos masivos de nahuas a sus territorios.

La presencia mestiza entre los totonacas de la Sierra es reciente. Durante la Colonia, los españoles preferían asentarse en la Bocasierra aunque había sacerdotes en unos 16 pueblos totonacos y ciertos funcionarios cuya presencia era breve. En la costa veracruzana los totonacos sufrieron una mayor presión de los españoles debido al control de los puertos naturales. El drástico descenso de la población totonaca debido a las epidemias en el siglo XVI, permitió a los españoles repartirse las tierras y emplearlas para la explotación ganadera y en plantaciones, e introducir esclavos de origen africano. La población negra reformula las relaciones interétnicas, en muchos casos los esclavos son empleados como auxiliares militares de los españoles para controlar a los totonacas.

En el siglo XIX se asentó población mestiza en la Bocasierra, donde están los grandes centros económicos; ellos introdujeron programas educativos en la región e implementaron programas de aculturación para la población totonaca; además, los comerciantes mestizos afianzaron una red comercial. En el siglo XX, en la zona de Xocotepec de Juárez, se fortaleció la presencia de campesinos originarios de otras partes del país, quienes recibieron dotaciones de tierras, por ello muchos indígenas totonacos perdieron las suyas. Actualmente existen serios conflictos interétnicos y clasistas.

HUICHOLES / WIRRARITARI O WIRRÁRIKA

Del nombre

El pueblo huichol se llama a sí mismo Wirrárika o Wirraritari (en plural). Se desconoce hasta el momento si la palabra huicholes proviene de una deformación del término Wirrárika.

Localización


Los huicholes habitan en los municipios de Mezquitic y Bolaños, al norte del estado de Jalisco, así como en La Yesca y el Nayar, en el estado de Nayarit, y hay grupos minoritarios en los estados de Zacatecas y Durango.

Son cinco los centros ceremoniales en donde se instalan los gobiernos tradicionales: San Andrés Cohamiata (Tateikie), Santa Catarina Cuexcomatitián (Tuapurie), San Sebastián Teponahuaxtlán (Wautia) y Tuxpan de Bolaños (Tutsipa) en el estado de Jalisco, y Guadalupe Ocotán (Xatsitsarie) en Nayarit.

La población huichola se asienta de manera dispersa en el territorio. Mientras que en Jalisco los huicholes han logrado impedir el asentamiento de mestizos al interior de sus comunidades, en Nayarit es frecuente la convivencia en el mismo territorio con coras o con mestizos.

Infraestructura


Las condiciones orográficas de la región han limitado la construcción de caminos en esa zona. Esto ha originado problemas en la comercialización de productos locales, al encarecer las mercancías del exterior y abaratar la producción local. El difícil acceso por tierra ha generado la construcción de pistas de aterrizaje en distintas comunidades.

La Secretaría de Salud y Bienestar Social del estado de Jalisco instaló los servicios de radiotelefonía y radio. San Andrés Cohamiata, Tuxpan de Bolaños y Guadalupe Ocotán cuentan con plantas eléctricas alimentadas con gasolina. Su uso es, principalmente, para el alumbrado público.

El agua potable se extrae de los pozos; la leña sigue siendo el principal combustible.

En 12 comunidades de la región existen albergues escolares (nivel primaria) que están a cargo del Instituto Nacional Indigenista (INI) y de la Secretaría de Educación Pública (SEP). En las comunidades de Guadalupe Ocotán y Santa Clara hay escuelas de las misiones franciscanas y, en algunas rancherías, la educación es impartida por las escuelas unitarias de la SEP, en donde un solo maestro imparte los primeros tres años. En Tuxpan de Bolaños hay telesecundaria y en Mezquitic, Jalisco, una preparatoria. Sin embargo, el nivel de escolaridad en la sierra es muy bajo.
Las difíciles condiciones de vida en la sierra explican la escasa presencia de personal médico en las clínicas de salud.

Antecedentes históricos


El origen de los huicholes es incierto, aunque se han elaborado algunas hipótesis basadas en datos lingüísticos, mitológicos y arqueológicos. Es probable que los huicholes desciendan de distintos grupos que, en algún tiempo, se fueron asentando en la sierra.

Algunos de estos grupos fueron, posiblemente, tribus que pertenecieron a la familia yuto-azteca y que huyeron del poderío de algún imperio mesoamericano, en cuyo territorio se encontraron con otros grupos ya establecidos allí.

Al parecer, los ancestros de los huicholes mantuvieron una vida independiente de los grandes imperios. Los mitos hablan de cómo los antepasados huicholes eran atacados por águilas y jaguares en sus peregrinaciones a la tierra del peyote.

Es probable que entre los ascendientes de los huicholes hubiera algunas tribus teochichimecas (indios del norte). En el Códice Florentino de fray Bernardino de Sahagún se describe un ritual de los teochichimecas parecido al que realizan los huicholes con el peyote.

También es probable que algunos grupos de las tierras bajas de la costa se hayan mezclado con los antepasados huicholes en distintas épocas. La tradición oral narra cómo los dioses salieron del mar y fueron peregrinando hacia el oriente de la sierra.

En el periodo de la Conquista, las tropas de los españoles que incursionaron en la zona estuvieron comandadas por Nuño de Guzmán, quien atravesó el estado de Nayarit en su recorrido hacia el noroeste, dejando a su paso una estela de destrucción. Muchos sobrevivientes huyeron a la sierra. Ésta, por su difícil acceso, no fue conquistada. Se poblaron sus alrededores durante la última década del siglo XVI y principios del XVII. Los pueblos de Colotlán, Mezquitic, Huajimic, Huejuquilla y Tenzompa fueron fundados por los españoles como fronteras para delimitar el territorio conquistado.

El periodo Independiente fue escenario de despojo de tierras debido a las leyes de desamortización. La rebelión de Manuel Lozada, el "Tigre de Álica", recibió un gran apoyo de algunos huicholes.
En 1887 el gobierno porfirista intentó nuevamente deslindar las tierras, lo que provocó enfrentamientos entre las propias comunidades.

La Revolución trajo un periodo de violencia a la sierra, que fue escenario de paso de distintos grupos armados. Aunque los huicholes no se aliaron a ningún bando en particular, la situación se tornó caótica.

La guerra cristera significó otro periodo de violencia en la zona.

Actualmente, los huicholes siguen defendiendo sus tierras de los abusos e invasiones de mestizos, quienes ejercen una constante presión para apoderarse de los recursos de su territorio.

Lengua

El huichol está emparentado con el náhuatl, así como con el pima, el yaqui, el pueblo, el cora y el tepehuano, que forman parte de la familia yuto-azteca. Tanto el cora como el huichol forman un subgrupo dentro del grupo sonorense de la rama meridional. Los huicholes utilizan la expresión tewi niukiyari, que significa "palabras de la gente", para designar a su propia lengua. El huichol contiene préstamos importantes del náhuatl y del español.

La destreza en la expresión es muy importante para su vida en colectividad. La lengua tiene también una dimensión sagrada, la cual se manifiesta en los cantos de Tsaurírrika (el cantador) y en las expresiones cifradas que ahí aparecen.

Salud

Los huicholes distinguen dos tipos de enfermedades: las originarias de la sierra y las traídas por los españoles. Las primeras son aquellas que forman parte de su cosmovisión y que requieren de la medicina tradicional para su curación; en cambio, las segundas deben ser tratadas con la medicina científica.

Para los huicholes, la enfermedad puede tener como causa la falta de responsabilidad hacia los dioses, el maleficio o el extravío del alma. En el primer caso, se deben dar ofrendas y cumplir con los requisitos exigidos por los dioses a través del mara'akame o shamán; cuando la enfermedad es originada por un maleficio, el mara'akame es quien "limpia" al enfermo con plumas, rociando humo de tabaco sobre su cuerpo y succionando con la boca el objeto extraño causante del mal.

Cuando el kupúri, parte del alma del individuo que se localiza en la parte superior de la cabeza, se extravía dejando a la persona en un estado grave, la función del mara'akame es buscar el kupúri para colocarlo en el lugar que le corresponde; en caso de que el kupúri sea robado por algún brujo, el mara'akame debe enfrentarse con él para recuperarlo.

Las enfermedades más comunes en la población son: infecciones gastrointestinales, respiratorias y de la piel; parasitosis, tuberculosis, problemas dentales, partos de alto riesgo y cáncer de matriz y mama. La desnutrición afecta a la mayoría de la población.

Vivienda

Gran parte de las casas están construidas con adobe, otras con piedras recubiertas de lodo y techos de paja. Hay viviendas de una sola habitación, la cual sirve de dormitorio y de cocina a la vez. En algunos lugares las casas tienen varias habitaciones.

En tiempo de calor, los huicholes tienden a dormir al aire libre o en las construcciones donde almacenan el grano. Junto a la vivienda se levantan pequeñas construcciones llamadas ririki, "casas de Dios", que son pequeños templos de adobe dedicados a deidades y ancestros. Las viviendas se encuentran agrupadas en ranchos, que pueden ser habitados por una familia nuclear o extensa. Es frecuente que las jóvenes parejas vayan a vivir con la familia del hombre, aunque no se trata de una norma general.

Artesanías

Las formas de expresión artística de los huicholes reflejan sus sentimientos religiosos y son plasmadas en una gran variedad de objetos rituales-tradicionales, en los diseños de la ropa y en la construcción de templos e instrumentos musicales.

Otro tipo de expresión artística son los cuadros de estambre, que se elaboran sobre tablas de madera con cera, o las piezas que se trabajan formando figuras con chaquira sobre bules, violines, tortugas, etcétera. Estos trabajos artesanales se pueden clasificar en dos tipos: los que se elaboran con fines comerciales y los que reflejan vivencias religiosas.

Territorio, ecología y reproducción social

El territorio huichol ha sido clasificado en tres zonas macroecológicas. La primera es la franja costera que se extiende desde el norte de la laguna de aguas bravas hasta la zona de Varas, donde los huicholes van a trabajar como peones; la segunda comprende los valles y cerros cercanos a la región de Ruiz y Acaponeta, en Nayarit, y la tercera región corresponde al río Chapalagana, considerada como la más importante, pues en ella se concentra la mayoría de la población. La mayor parte de esta zona se localiza en el estado de Jalisco y en el este de Nayarit, abarcando las localidades de San Andrés Cohamiata, Guadalupe Ocotán, Santa Catarina Cuexcomatitlán, San Sebastián Teponahuaxtlán y Tuxpan de Bolaños.

Debido a la accidentada topografía, la región posee una amplia variedad de climas.
Las superficies cultivables son escasas debido a la inclinación del terreno. Las áreas boscosas de la región son, en su mayoría, explotadas por compañías del estado de Jalisco. La explotación forestal ha dado beneficios mínimos a la población local y ha incrementado la erosión de los suelos.

Las actividades productivas son básicamente para el autoconsumo: agricultura, pesca y caza. Los cultivos principales son el maíz, la calabaza, el amaranto, el frijol y el chile. Para labrar la tierra se sigue utilizando el sistema de estacas y cuando el terreno lo permite se trabaja con yunta de bueyes. Todas las tierras de labor son comunales.

Entre los huicholes hay una importante migración temporal: su vida religiosa, política y económica está organizada de tal modo que pueden trasladarse de un lugar a otro y regresar tiempo después. Hay asentamientos huicholes en Tepic, Calvillo, Fresnillo y Guadalajara, aunque no se puede precisar si son asentamientos permanentes o estacionales.
Organización social

El actual sistema de autoridades tradicionales de los huicholes es una mezcla de la organización prehispánica del grupo y de la impuesta por los misioneros.

Dentro de estas autoridades se encuentran los kawiteros (ancianos), quienes han cumplido con las obligaciones civiles y religiosas de la localidad, además de ser conocedores de la tradición del grupo, por lo que son las personas más respetadas de la comunidad.

Al kawitero le corresponde elegir a los funcionarios del gobierno tradicional, el cual se renueva cada año en una ceremonia de cambio de varas o bastones de mando que se realiza en enero.

Los gobiernos tradicionales se encuentran en San Andrés Cohamiata, San Sebastián Teponahuaxtlán, Tuxpan de Bolaños, Guadalupe Ocotán y Santa Catarina Cuexcomatitlán; aunque no en todas ellas se manifiesten con la misma fuerza las instituciones tradicionales.

El sistema de cargos está integrado por una serie de funcionarios encabezados por el tatoani o gobernador, cuya función principal es de carácter judicial, además de cumplir también un papel primordial en la toma de todo tipo de decisiones. Otros funcionarios son el juez o alcalde, los comisarios y los topiles, quienes cumplen funciones de mensajeros y policías y son dirigidos por un capitán. Existe, además, otra serie de cargos religiosos asignados a cada templo o tukipa.

En relación con la familia, los hijos se reconocen como descendientes de ambos progenitores, aunque destaca el lado paterno.

Cosmogonía y religión

Los huicholes tienen su propia concepción sobre su origen e historia, en donde la memoria colectiva se refiere a aquellos hechos que tienen una significación cósmica. Para ellos, la historia "cósmica o verdadera" se encuentra plasmada en los mitos, en el arte y en todas las manifestaciones simbólicas del pueblo.

Los mitos son el modelo de todas las acciones que tienen sentido en la sociedad; es por eso que el hulchol siembra, caza y participa en las mismas ceremonias de sus antepasados. Para él, el mundo tiene una dimensión sagrada que es considerada de gran poder y cuya manipulación está a cargo de especialistas como los mara'akate (plural de mara'akame), quienes por medio del sueño penetran en el mundo de los dioses estableciendo un nexo entre lo sagrado y lo profano.

Una de las características principales de su religión es la asociación que se da entre el maíz, el venado y el peyote. Su mitología en general hace referencia a estos elementos, por lo que los rituales, las fiestas, la organización material y temporal de la vida gira muchas veces alrededor de ellos. El maíz y el venado representan el sustento vital, en tanto que el peyote es el medio más importante para trascender el mundo profano y la manifestación material más obvia de lo sagrado. Los dioses son considerados como antepasados, en tanto que los parientes muertos pueden llegar a ser semidivinizados. De esta manera, la muerte establece un lazo más con lo sagrado.

Fiestas

Las ceremonias más importantes de los huicholes están estrechamente relacionadas con el ciclo agrícola (maíz o peyote), con la vida política o con el ciclo cristiano. Una de ellas es la fiesta del maíz tostado, que es paralela al desmonte y quema de los terrenos. En este ritual se manifiesta la unión de los tres elementos centrales de su religión: el maíz, el venado y el peyote.

Otras fiestas que se llevan a cabo en la región son las que preceden a las lluvias, que están dedicadas a las diosas de la tierra, del maíz y del crecimiento. El mara'akame canta durante varias horas los mitos correspondientes.
Las fiestas de las primeras mazorcas tienen una gran importancia para la permanencia cultural de los huicholes, pues en ellas el mara'akame relata un viaje a la tierra de Wirikuta; de esta forma los niños, presentes en el ritual, interiorizan la geografía religiosa del grupo.

Durante la temporada de sequía se realiza la peregrinación a Wirikuta, la tierra del peyote, considerada como un lugar sagrado donde moran los dioses. El objetivo de la peregrinación es doble: recolectar peyote para las ceremonias y hallar a los dioses para "encontrar la vida".

Las otras fiestas que celebran son las ceremonias sincréticas (ciclo cristiano) y las que están relacionadas con la organización política, principalmente con el cambio de varas.

Relaciones con otros pueblos


Podemos encontrar en el matrimonio un indicador de la forma en que los huicholes jerarquizan sus relaciones con otros pueblos indígenas.

Se espera que un huichol se case con un miembro del grupo o, por lo menos, que la pareja sea indígena. El matrimonio con mestizos es mal visto.

Hay relaciones cercanas con los coras, ya que con ellos tienen interacciones rituales importantes. Los huicholes abastecen de peyote a este grupo. En algunos casos, las relaciones con los tepehuanes han sido delicadas, pues se han suscitado conflictos en ciertas regiones por el uso de recursos o del territorio.

Las relaciones con los mestizos tienen distintas facetas; durante sus viajes al exterior, el huichol estrecha sus relaciones al entablar amistad y compadrazgo con ellos. Sin embargo, a nivel grupal, los huicholes desconfían de los mestizos por los abusos y despojos que éstos han cometido.





CHOLES

CHOLES / WINIK


Del nombre

Los choles son los winik, del vocablo maya que significa "hombre, varón"; son "los milperos", los hombres creados del maíz que viven y explican su existencia en torno al maíz, alimento sagrado otorgado por los dioses, principio y fin de la vida, y eje central de su concepción del mundo.

Localización

La región chol se ubica en la parte noroeste del estado de Chiapas; colinda al norte y al noroeste con el estado de Tabasco y con el municipio de Catazajá, Chiapas; al sur con los municipios de Simojovel, Yajalón y Chilón; al este con el municipio de La Libertad; y al oeste con el municipio de Huitiupán.

Los choles habitan principalmente en los municipios de Tila, Tumbalá, Sabanilla, Catazajá, La Libertad, Salto de Agua, Palenque, Ocosingo, Yajalón, Huitiupán y Chilón.

Infraestructura

En la zona, los choles cuentan con servicio de correo, telégrafo, teléfono, señales de radio y televisión; escuelas primarias y albergues.

Las vías de comunicación son el principal problema de la región. Los caminos que unen las cabeceras municipales entre sí y con los poblados localizados en la selva son de terracería, lo que dificulta a los productores la comercialización del café y, por lo tanto, se ven obligados a vender a intermediarios a precios muy bajos.

En Tumbalá y Sabanilla hay primaria y secundaria. Los municipios cuentan con servicios de hospedaje, preparación de alimentos, asistencia profesional, etcétera. Turísticamente esta zona es importante, pues cuenta con bellos paisajes, varias zonas arqueológicas e iglesias coloniales.

Antecedentes históricos

La conquista de la selva chiapaneca se inicia hacia 1530. A partir de 1559, el fraile dominico Pedro Lorenzo convence a los indígenas que habitaban en el interior de la selva para que se trasladen a su orilla y formen ahí sus poblados, con la finalidad de evangelizarlos. De esta forma, los tzeltales se trasladan a Bachajón y Ocosingo; los pochutlas a Ocosingo y los choles hacia lo que hoy es Palenque, Tila, Tumbalá; Yuyuxlumil (Río amarillo), Octiopá y San Pedro Sabana. Durante una época se da la esclavitud de los choles en las encomiendas españolas de Chilón, San Pedro Sabana y Yuyuxlumil.

Debido al aislamiento en que vivían sus condiciones de vida no cambiaron, pues pasaron de la encomienda a la finca. Durante la Revolución mexicana, la independencia de Chiapas y su anexión a México, y la Guerra de Reforma, sólo participaron como carne de cañón para alimentar las revueltas intestinas y como fuerza bruta apta para todo tipo de trabajo.

Con la llegada de compañías alemanas e inglesas, la región se convirtió en una gran finca explotadora de maderas preciosas. Por los grandes problemas para transportar la madera a los centros comerciales, en 1874 los finqueros introdujeron el cultivo de café, convirtiendo la región en una importante zona productora. Los choles estaban en condición de mosojantel, mozos de finca, con un sistema similar al peonaje por deuda de las antiguas haciendas.

Hacia 1936, la Reforma Agraria dividió las grandes fincas cafetaleras. Algunos terrenos tenían cafetales ya en producción, por lo que esto representó la transformación de la economía que pasó del cultivo de la milpa al monocultivo de café. La demanda y el precio aumentaron, lo que alentó aún más su cultivo y el abandono de las milpas y la actividad artesanal.

Lengua

La lengua chol pertenece a la familia mayense; junto con el chontal de Tabasco y el chortí, forma el grupo cholano o chontalano. Las variantes más importantes son las de Tumbalá (ch'ol) y Tila; también varían las formas del chol hablado en Sabanilla y en Salto de Agua.

Salud

Los choles consideran que la enfermedad es la consecuencia de alguna transgresión del hombre, de la infracción de una regla impuesta por la sociedad y castigada por las divinidades; también puede ser provocada por un miembro de la comunidad que pide ayuda a los dioses.

La función del curandero chol es la de un amigo, psicólogo, confesor, doctor y reequilibrador: él reúne al enfermo con las personas más cercanas a éste, los interroga minuciosamente sobre sus pensamientos y acciones que pudieron haber provocado la enfermedad; de esta manera restablece la armonía del enfermo en particular y del universo en general. La iniciación de un curandero se puede lograr a través de varias maneras: una fuerte enfermedad, de sueños donde el Señor de lila le da el conocimiento, de haber nacido con nagual o con la iniciación por un sabio de la comunidad. El curandero diagnostica la enfermedad a través del pulso; pulsar en chol es lak'el a ch'ujlel o ital ch'ujlel: sentir el ch'ujlel.

Las enfermedades más comunes se relacionan con la tierra, con los dioses del inframundo, con las divinidades celestes, con los xibaj que se quedaron fuera de la cueva y con los hombres que ya tienen un pacto con los xibaj; los choles piden ayuda a Ch'ujtiat para sanarse.

Los curanderos, yerberos y parteras son retribuidos en especie, no como un pago sino como regalo. Al final de la curación se les ofrece una comida.

Vivienda

La casa chol es una choza rectangular sostenida con seis horcones de ch'ute o de cintok, que van enterrados en el suelo. Amarran a éstos barras horizontales, recubren la estructura con bajareque, una mezcla hecha de barro, estiércol y paja. El techo es de palma y zacate y el piso de tierra apisonada.

La casa consta de un solo cuarto que tiene dos puertas, una que da al exterior y otra al patio interior, y una o dos pequeñas ventanas. Algunas tienen un anexo que sirve de cocina, gallinero o bodega. Las casas se encuentran dispersas, escondidas en la vegetación y cerca de los ríos. En las cabeceras municipales hay una alta densidad de población indígena cuyas casas son de concreto, con techo de lámina y puertas y ventanas de hierro.

Territorio, ecología y reproducción social

La región consta de tres zonas: la primera es montañosa y comprende parte de los municipios de Tila, Tumbalá y Sabanilla; la segunda comprende el lado este de la serranía central, donde se encuentra el valle de Tulijá y los valles de Limar y Cinal; la tercera zona comprende parte de la serranía que se extiende desde el municipio de Palenque hasta el fin de las llanuras que limitan el municipio de Ocosingo.

De las montañas se forma el sistema hidráulico de la región. Los principales ríos son el Tulijá, y el Puxcatán, el primero nace en la sierra central y el segundo en los cerros ubicados al sureste de Petalcingo y de Sabanilla y desemboca en el río Tulijá. Ríos de menor caudal en esta región son: Bascán, lxtialjá, Chinal, Pulpitillo, Sabanilla, Agua Blanca, Yaská, Chamula, Chientijá, San Nicolás y Jolpauchil.

El régimen pluvial de la región oscila entre los 3 000 y 5 000 mm; se registran lluvias todo el año, la máxima precipitación se da entre julio y enero. Predomina el clima cálido y húmedo, con temperaturas medias anuales que fluctúan entre los 24 y los 26°C. En las tierras bajas y en el valle de Sabanilla el clima es cálido-húmedo con lluvias en verano y una temperatura media anual de 22°C. En el extremo sur de Sabanilla, en el este de Tumbalá y en Salto de Agua, hay un clima semicálido-húmedo con una temperatura media anual superior a los 18°C.

La vegetación natural es de selva subperennifolia. Los choles mantienen una profunda estima hacia la naturaleza que los rodea, sin embargo, la región se ha deforestado, pues las zonas de bosques son explotadas por kaxlanes (mestizos) de compañías privadas.

En la selva se encuentran boas, iguanas, tortugas (plana y cocodrilo), zopilotes rey, armadillos, jabalíes, mapaches, murciélagos, puercos espín, tamborcillos, tejones, tlacuaches, venados, tigrillos, ardillas, zorros, gavilanes, loros, pericos y garzas. En el área destinada para el ganado hay por lo menos ocho variedades de pasto. Debido a la caza practicada por los mestizos, muchas especies mayores de animales están en peligro de extinción.

La base de la economía chol es la agricultura, sobre todo el cultivo de café, la milpa (maíz, frijol, calabaza) y de frutas. Las mujeres cultivan una pequeña huerta de legumbres y plantas medicinales. Crían ganado bovino, equino, porcino y diversas aves de corral. En los grandes ríos se pescan robalos, mojarras, almejas, camarones, caracoles, piguas, cangrejos y tortugas. Los productos agrícolas y ganaderos se destinan al autoconsumo.

Debido a la escasez de tierras, hay una creciente migración chol, ya sea porque tienen terrenos muy pequeños o porque no cuentan con ellos.

Cosmogonía

Ch'ujtiat, el señor del Cielo, creó la Tierra, Tumbalá es el yutbal-lum, el ombligo, el lugar donde se formó la Tierra. Después creó los 12 chuntie winik parecidos a los hombres, para cargarla, la Tierra es plana, ellos se cansan de cargarla y cuando quieren cambiar de hombro, la Tierra se mueve y hay temblores. También creó a los primeros hombres, parecidos a los chuntie winik, pero no inmortales, quienes vivieron y fueron ingratos con Ch'ujtiat, el cual envió un diluvio para matarlos a todos; cuando cesó la lluvia vio que había algunos chuntie winik vivos y los convirtió en monos, que de tanto miedo se subieron a los árboles. A los niños que habían muerto sin culpa en el diluvio los mandó al cielo como estrellas. Después del cataclismo todo estaba triste y muerto, pero de pronto nació niox pimel, la primera planta, después de la que nació mucha vegetación. Ch'ujtíat se animó a crear a los dos tiomi yem alob, otros primeros hombres y los hizo con cierta inteligencia pero tenían que aprender y usar la experiencia. Ellos crecieron, recorrían la tierra y al llegar a una enorme cueva encontraron piedras en forma de tigres; uno de los niños entró y acarició un pequeño tigre, logrando que viviera; el otro niño, celoso, mató a su hermano, pero el tigre lo volvió a la vida.
"El niño llamó wuj al tigre y el tigre llamó Xun'Ok al niño". Llegado el momento, Ch'ujtiat entregó lxik a Xun'Ok como esposa; fue así como comenzó la nueva generación, Xun'Ok e lxik son los primeros padres, los na'al.

Después de un tiempo apareció sobre la tierra Ch'ujnia con su hijo Askun; ambos tenían poderes especiales. Askun tuvo un hermanito, Ijtzin igual que él sin padre. Al ver que el niño tenía mejor pensamiento y mejor corazón que él, le tuvo mucha envidia y quería matarlo, invitó a Ijtzin a comer miel, subió a un árbol y en lugar de darle miel le tiró 12 bolitas de cera, Ijtzin formó 12 tuzas con la cera y éstas comenzaron a comer las raíces del árbol donde estaba Askun, quien cayó en mil pedazos, con los cuales Ijtzin creó a los animales. Chu'jnia se entristeció mucho por la muerte de su hijo hasta que Ijtzin le regaló un gran conejo para consolarla; madre e hijo brincaron juntos al cielo, Ijtzin se hizo sol y Ch'ujnia se volvió luna.

Una vez que los hombres conocían ya los frutos y los animales, Ch'ujtiat consideró que había llegado el momento de que conocieran el alimento más sabroso, el ixim, el "maíz".

Los hombres vivieron felices sólo por un tiempo, pues a los xibaj les gustaba comerse a los hombres. Ch'ujtiat envió nuevamente a su hijo a la Tierra, quien los dominó y los encerró en una cueva, pero no todos quedaron ahí, pues algunos hicieron pacto con los hombres, y por eso muchos hombres tienen xibaj.

En el mundo subterráneo, en Wits Ch'en, reina la paz, no hay dolor ni maldad. Ch'ujtiat pobló el mundo subterráneo con varios wots ch'en (espíritus juguetones, benéficos), mediadores entre el mundo celeste y el mundo terrestre.

Fiestas


La existencia de los choles, como grandes agricultores, gira en torno al calendario agrícola y al comportamiento de la naturaleza. El maíz, elemento central de su cultura, es considerado como un dios. Muchas de las fiestas pueden interpretarse como ritos dirigidos al maíz y a su ciclo agrícola. Después de preparar las tierras de labranza celebran ritos relacionados con la muerte del "dios del maíz". A éstos los suceden otros ritos para la siembra (fiesta de la santa Cruz), relacionados con las lluvias y la fertilidad agrícola. Finalmente, las ceremonias dedicadas a la cosecha del maíz (fiesta de santa Rosa, el 30 de agosto).

Además del calendario católico y a pesar de que desde hace cinco décadas se dedican sobre todo a la producción de café, no parece haberse minado las bases de su cultura y aún conservan sus antiguos calendarios agrícolas.

Las fiestas son de carácter comunitario y generalmente las celebraciones empiezan en la víspera de la fiesta; las misas celebradas en los templos por los sacerdotes son precedidas y/o sucedidas por ritos realizados en la casa de los mayordomos. Los tatuches y los mayordomos dirigen estos ritos y se hacen acompañar por los músicos; las mujeres llevan a la fiesta alimentos y bebidas.

Tila es uno de los centros religiosos más importantes de la región chol; ahí se encuentra el Cristo Moreno, el Cristo curandero. A este Cristo "autóctono", símbolo de la identidad chol y al mismo tiempo de la fertilidad, protector de los curanderos y patrón de Tila, se le festeja el 15 de enero (señor de Esquipulas), el 3 de mayo (santa Cruz), en Semana Santa (Cristo en el Monte Calvario) y del 14 al 18 de junio (Corpus Christi).

En Tumbalá las principales fiestas son: la Candelaria, el 2 de febrero; señor del Pozo, el 23 de marzo; san Miguel Arcángel, el 8 de marzo; la santa Cruz, el 3 de mayo. En Palenque, la fiesta del patrono es del 1° al 5 de agosto; san Francisco de Asís, el 5 de octubre; Virgen de Guadalupe, el 12 diciembre. En Sabanilla se festeja al señor de Esquipulas del 1° al 5 de enero; señor de la Misericordia, el 25 de junio; san Miguel Arcángel, el 8 de marzo. En Salto de Agua, la Trinidad, el 1° de junio; virgen de la Concepción, el 8 de diciembre; Virgen de Guadalupe, el 12 de diciembre; sagrada Familia, el 31 de diciembre.

Otra fiesta importante es la del Carnaval; en Tumbalá se hace entre el 2 y el 8 de febrero, y se presenta la danza del Tigre.

Relaciones con otros pueblos

En la región chol, los mestizos poseen las mejores tierras, controlan el transporte, el comercio y el poder político. Por esta razón, los choles suelen estar subordinados a ellos. La defensa de sus tierras es el motivo más frecuente de conflictos entre choles y mestizos. Los choles mantienen una estrecha relación con sus vecinos tzeltales, tzotziles y zoques, pues todos ellos tienen un interés común frente a los mestizos: la defensa y restitución de sus tierras







Metlatónoc






En la montaña de Guerrero, colinda con el estado de Oaxaca
, está a ocho horas de Acapulco y a 12 del Distrito Federal. Sus 30 mil habitantes se apiñan en cinco mil Casa.





El municipio tiene 30 mil habitantes, de los que el 99.3% son indígenas mixtecos.








El 71.2% de la población es monolingüe
.










Una evaluación divulgada por Naciones Unidas en octubre 2004, reveló que es el municipio más pobre de los dos mil 426 de México.